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lunes, 19 de abril de 2010

Pensamientos

Estoy leyendo un interesante libro, "Si los hombres son los que mandan, ¿por qué las mujeres ponen las reglas?". Es un libro lleno de frases memorables sobre el feminismo basado en la ideología de género. Si bien no está publicado en España, se puede conseguir la versión original gratis aquí. Bueno, sin más dilación, estos son algunos de los pensamientos, que, traducidos, comparto con vosotros/as:

"Las feministas no renuncian a las prácticas machistas ni cuando se casan. Las mujeres profesionales casadas con sueldo equivalente al del marido esperan que él siga siendo el que pague la cuenta del restaurante, pague la hipoteca, ponga a disposición de ella su nómina, delegue en ella todas las decisiones de compra importantante y esté en casa, además, a la hora de dar el baño y acostar a los hijos." Maureen Dawn (feminista reputada), en el NYT, en Agosto de 2001.


El autor del libro da un consejo a los jóvenes que empiezan a salir con chicas. Cuando vayan a un restaurante, pueden decir: "Cariño, esta la pago yo, no me importaría, cielo, que la próxima la pagues tú".

"Sólo el 14% de las mujeres en mandos intermedios anhelan ser C.E.O, cifra que sube al 45% en los hombres". Newsletter of the Women's Freedom Network, 1997.


Probablemente en España obtuviéramos resultados parecidos, que el Ministerio de Igualdad achacaría a una extensa conspiración machista que lava el cerebro de las mujeres sobre sus verdaderos deseos profesionales, empezando por los cuentos de la Cenicienta y Blancanieves, escritos por hombres perversos.

"Había una lucha interior dentro de mi. Él perdió su trabajo en el taller por la crisis económica. No pudo encontrar otro trabajo y la situación se prolongó durante meses. Yo trataba de vivir de mi seguro de paro, pero no era suficiente para los dos. A pesar de que era el amor de mi vida, me sentía estresada. Finalmente le dije que se fuera, a pesar de que no era su culpa... simplemente no me sentía bien, y le obligué a irse". Una mujer entrevistada para un informe sobre violencia doméstica, de Enero 2000.


Francamente, me cuesta imaginar la situación contraria. Lo que si es patente en nuestra sociedad es que el hombre que cae en desgracia por temas económicos, no importa si su mujer trabaja o es ama de casa, se expone a reproches continuos, que empiezan por un "eres un calzonazos, deberías hablar en serio con tu jefe para que te suba el sueldo" y terminan por una orden de alejamiento. No siempre es así, hay muchas mujeres realmente comprensivas, pero si son situaciones que la sociedad asume con normalidad, aunque los casos inversos sean criminalizados.

"Muchos doctores se casan con enfermeras. ¿A cuantas doctoras conocemos que se casen con enfermeros o con jóvenes poetas sin ingresos que luchan por dar a conocer su arte?". Del autor del libro.

Por el interés te quiero Andrés.

"¿La principal razón por la que ganamos más dinero que las mujeres?. No nos queda otra opción". Del autor del libro.


Incluso la feminista más ultraliberada prefiere como pareja a un hombre que muestre ambición. Pocas aceptarían a un hombre que decida trabajar a tiempo parcial, quedarse en casa y cuidar de los niños, aunque el Ministerio de Igualdad muestre idílicos anuncios. La propia ministra de igualdad, Bibiana Aído tiene de pareja a un hombre que según todos los cánones de la ideología de género sería el vivo retrato del patriarcado: mucho mayor que ella, barbado, con substanciales ingresos económicos, que ella misma ha contribuido a aumentar trasladándolo cerca de su ministerio.

"La edad medía de los varones que se casan por primera vez está ahora en los 27 años, la más alta de la Historia. Investigadores que han analizado diferentes muestras de varones entre 25 y 33 años señalaron que entre las causas para tomar el matrimonio con cierta cautela, están el temor a no hacerlo con la persona adecuada, tener que someterse a compromisos irrazonables, y, sobre todo, las enormes pérdidas financieras que un divorcio les acarrearía, añadiendo que en situaciones de divorcio "las mujeres van a por todas." Artículo del Washington Times, 26 de Junio 2006.


Dicen las estadísticas que los hombres casados tienen más éxito que los solteros. Pero..¿tienen éxito porque están casados, o están casados porque previamente han tenido éxito o han sido percibidos como hombres de éxito?. En España, en cualquier caso, los hombres del rango estudiado en EE.UU empiezan a experimentar el mismo tipo de temores.

Según vaya avanzando en el libro, iré incluyendo pensamientos adicionales.

sábado, 17 de abril de 2010

Feminismo e ideología de género

Lo acabo de leer y así lo escribo:

"El feminismo como movimiento a favor de la igualdad política y social es importante. No así el feminismo como camarilla académica y política entregada a doctrinas excéntricas sobre la naturaleza humana". Del libro La tabla rasa de Steven Pinker.

Tras leerlo me han venido a la mente los nombres de Bibiana Aído, o su delegado de gobierno para la violencia doméstica (que ellos únicamente consideran de "género" o "machista"), el Sr. Lorente, delegado del gobierno para la violencia "de género".

domingo, 5 de abril de 2009

De hombres y pilas

Bibiana es una ministra también De la Vogue. Socio-fashion. Posh modernista. De yo arreglo esto de buen rollo. El mundo es algo que va mal porque hombres y mujeres son imbuidos por esta sociedad de unos roles negativos. Y ya se sabe que los roles se quitan y se ponen. Si no hay más toreras en la plaza ni más chicas motoristas arriesgando la vida en los circuitos es porque la sociedad lo impide con prejuicios decimonónicos. Aquí se monta un ministerio que haga pedagogía de la Igualdad y, en dos días, a las "mujeres desesperadas" las vemos rompiéndose las uñas "al filo de lo imposible". Nos gusta el hombre fuerte, protector, viril, más alto que nosotras -desde luego-, barba cerrada, que tenga lo que hay que tener para los negocios y las empresas. Que busque el éxito. Pero que sea dulce, sensible y no se avergüence de llorar. Que agarre la escoba con gracia y que planche como los ángeles. Que sea megasexual y metrosexual. Todo a la vez.

Según tienen entendido esos posh, hombres y mujeres son iguales y las diferencias que vemos son resultado de una desafortunada educación. Y van a educarles a ellos. Para que aprendan les sale más caro agredir a la pareja. Y la Constitución que diga misa. Y se les pone un teléfono, por si en plena ofuscación les da por acordarse y “canalizar” por ahí su agresividad. Por un lado creen que la tabla está rasa y niegan la diferencia entre sexos. Por el otro creen que está scripta y convierten a todos los hombres en una masa de carne idéntica (en agresividad de género, consustancial en la cosa de ser hombre). La Ley de Protección Integral contra la Violencia de Género no ha impedido que siga habiendo violencia doméstica, con el más fuerte abusando del débil. Hay quien habla de portentoso fracaso. Los juzgados están desbordados de demandas. Pero eso no les amilana en absoluto. Es más, apuntan más alto. Ahora van a crear “otro modelo de masculinidad”. Igual empiezan por el telefonillo y, si con eso no basta, les envían una muñeca hinchable a todos los frustrados para que “canalicen” con ella lo que haya que canalizar.

A mí, como mujer rodeada de hombres maravillosos (aunque no siempre ha sido así, claro. Esto no es disneylandia), me da vergüenza que se les trate como la parte demoníaca y aberrante de la sociedad. Sobre los maltratadotes ha de caer la ley con toda severidad. Y, si por mí fuera, muchos no saldrían de la cárcel. Pero me parece esperpéntica la imagen de esta chica alegremente vestida de rojo dictaminado soluciones de Srta. Pepis y con responsabilidad y presupuesto para cuestiones de gran calado para las que no tiene ninguna preparación. Sólo desde la progresía más caduca es posible plantearse 1) que haya que cambiar la feminidad y la masculinidad que hoy impera sin matices 2) que para eso baste un ministerio. Los hombres y las mujeres nos hemos hecho los unos a los otros durante centenares de miles de años. Unos somos resultado de los otros. Por ejemplo, y sin querer mostrarme como una vulgar interesada, el macho humano tiene un pene de una largura, grosor y flexibilidad que no lo tiene ningún otro primate. Y los investigadores se inclinan por una selección sexual progresiva antes que por una selección entre machos por motivos de estatus o de poder. Vigila, niña Aído, que en el lote “masculinidad” van muchas cosas. Igual te encuentras con que el nuevo modelo no tiene pilas y ya no puedes cambiarlo.

(Leído en mujer pez).