
La serie de más audiencia en la televisión española, Aída, muestra cada semana una galería masculina que va desde la pusilanimidad, el cretinismo, el “landismo”, el machismo más cutre o el amaneramiento más grosero. En general, es el nuevo modelo “masculino” que nos presentas las comedietas españolas de hoy en día. Además, este patrón que ridiculiza al hombre por el hecho de ser hombre, lo importamos en series, supuestamente infantiles, como Los Simpson o Padre de familia. Por no hablar de la nueva publicidad, que nos considera inútiles crónicos a la hora de apretar el botón de la lavadora, o en un alarde de igualdad a la inversa, nos convierte en objetos sexuales, como en aquel anuncio de Coca Cola en el que varías mujeres babean ante el chico musculoso.
Es por ello reconfortante leer noticias como la siguiente, en la que un hombre aparece como héroe. Chesley Sullenberger (ver foto), piloto de un avión de pasajeros, logro salvar la vida de todos ellos realizando una arriesgada maniobra de amerizaje sobre un estrecho río. En esta acción, exhibió muchas de las cualidades masculinas positivas, hoy en día enterradas entre gracietas de “género”: control del estrés, estoicismo y frialdad ante situaciones de peligro, reflejos, capacidad de concentración, caballerosidad (no abandonó el avión hasta que el último pasajero estuvo a salvo), sacrificio en beneficio del bien común…ningún personajillo de serie española osaría mostrar estas cualidades.
Y termino lanzando las siguientes preguntas. ¿Por qué los hombres copan las profesiones de riesgo, que exigen muchas veces el auto sacrificio en aras de la protección de la sociedad?. ¿Por qué asumen los trabajos más ingratos, si se supone que son intrínsecamente egoístas, estructuralmente violentos y e incapaces del sacrificio?. ¿Un piloto de líneas aéreas o un cirujano deben ganar lo mismo que una azafata o una pediatra?. ¿Debemos establecer cuotas para que las mujeres asuman profesiones de riesgo?. ¿Deberían establecerse cuotas masculinas para aquellas profesiones que suponen un menor riesgo?. ¿Se subiría usted a un avión pilotado por una persona de cuota?.
Es por ello reconfortante leer noticias como la siguiente, en la que un hombre aparece como héroe. Chesley Sullenberger (ver foto), piloto de un avión de pasajeros, logro salvar la vida de todos ellos realizando una arriesgada maniobra de amerizaje sobre un estrecho río. En esta acción, exhibió muchas de las cualidades masculinas positivas, hoy en día enterradas entre gracietas de “género”: control del estrés, estoicismo y frialdad ante situaciones de peligro, reflejos, capacidad de concentración, caballerosidad (no abandonó el avión hasta que el último pasajero estuvo a salvo), sacrificio en beneficio del bien común…ningún personajillo de serie española osaría mostrar estas cualidades.
Y termino lanzando las siguientes preguntas. ¿Por qué los hombres copan las profesiones de riesgo, que exigen muchas veces el auto sacrificio en aras de la protección de la sociedad?. ¿Por qué asumen los trabajos más ingratos, si se supone que son intrínsecamente egoístas, estructuralmente violentos y e incapaces del sacrificio?. ¿Un piloto de líneas aéreas o un cirujano deben ganar lo mismo que una azafata o una pediatra?. ¿Debemos establecer cuotas para que las mujeres asuman profesiones de riesgo?. ¿Deberían establecerse cuotas masculinas para aquellas profesiones que suponen un menor riesgo?. ¿Se subiría usted a un avión pilotado por una persona de cuota?.