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jueves, 9 de abril de 2009

A la calle por ser hombres

Hay un llamativo misterio en la remodelación del Gobierno en el que casi nadie se ha fijado, ocupados como estábamos en los grandes nombres de la primera fila de los cambios, Salgado, Chaves y Blanco. Y no lo digo por Gabilondo, seguramente la mejor apuesta de Zapatero en el nuevo Gobierno.

Lo digo por las dos salidas inexplicables de esta remodelación. Las de Soria y Molina. Inexplicables, porque el primero compartía plenamente los planteamientos de Zapatero, era uno de sus primeros admiradores y jamás se apartó un centímetro de las órdenes recibidas. Y porque el segundo, César Antonio Molina, es un hombre muy respetado en los ámbitos culturales y de los pocos que recibía aprobación tanto en la izquierda como en la derecha.

Lo que nos lleva a una hipótesis explicativa que habría que tener seriamente en consideración. La posibilidad de que Soria y Molina se hayan ido a la calle por hombres. Porque Zapatero tenía que cuadrar la cuota. Y es que, hechas las opciones que realmente quería hacer, bien porque había relevos imprescindibles como los de Solbes, Álvarez o Cabrera, o bien porque había que sacar a Chaves de Andalucía, la cuota quedaba hecha unos zorros, con siete mujeres y once hombres. Muy lejos del mágico nueve/nueve y totalmente indefendible para un político que ha hecho de la paridad del Gobierno uno de sus mensajes políticos estrella.

Creo que Trinidad Jiménez es una apuesta mejor que Bernat Soria, mientras que desconozco las posibilidades de González Sinde como gestora y líder política. Pero no es la valía de las que llegan lo que cuenta en estos dos cambios, sino las razones por las que han sido despedidos los que salen. Dada la frivolidad de Zapatero, mucho me temo que, en efecto, Soria y Molina hayan cometido el tremendo e imperdonable error de ser hombres.

(Leído hoy en ABC, Edurne Uriarte)

lunes, 23 de marzo de 2009

Reflexión general

Hace apenas cincuenta años vivíamos en una sociedad en la que estaba bien visto despreciar a la mujer, al extranjero, al homosexual, al “rojo”. En el que había leyes que trataban diferente al hombre y la mujer. En el que la libertad de expresión estaba limitada no sólo por la consideración de los conciudadanos, sino por el miedo a perder el empleo y a convertirte en apestado.

Ahora parece que, tras un par de décadas de libertad, de igualdad, de respeto al diferente hay quien quiere volver atrás, sólo que con los papeles cambiados. Volvemos a tener leyes que discriminan a hombres y mujeres, sólo que ahora lo hacen con ventaja de las féminas. Volvemos a correr el riesgo de perder el trabajo por expresar una opinión, pero sólo si quien se siente atacado son las feministas o los musulmanes. Volvemos a despreciar al diferente, sólo que ahora el diferente es un señor casado que va a misa los domingos.

Y no podemos tolerar que esto pase sin hacer nada. Yo reivindico mi derecho a decir que las mujeres y los hombres no son iguales, pero que sí deben tener exactamente los mismos derechos. Reivindico mi derecho a ser elegido para cualquier cargo, y a elegir a quien quiera, sin que nadie mire cuántos cromosomas X e Y tienen los candidatos. Reivindico mi derecho a pintar caricaturas de Mahoma, o de Jesucristo, sin que nadie ponga precio a mi cabeza, o me aconseje “por mi propio bien” que sea más moderado y que tenga en cuenta la sensibilidad de los energúmenos vociferantes.

(Leído en el blog liberal Diario de las estrellas).

martes, 27 de enero de 2009

Machismo como parapeto II

Hemos hablado en este blog de cómo se utiliza el machismo para justificar carencias propias. Esta forma de victimismo es especialmente relevante entre algunas ministras del gobierno Zapatero. Magadalena Álverez es la principal representante de esta corriente victimista, que tan buenos réditos produce en ocasiones. Extraigo sus últimas declaraciones de un una noticia publicada hoy en El País:

“Todos los portavoces, salvo el del PSOE, le han pedido responsabilidades políticas y ella les ha contestado atribuyendo a una posición machista, sin llegar a mencionar esta palabra, expresiones como la de su "pelea" con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. "Me piden autocrítica, ¿Qué quieren, que traiga un látigo y me fustigue aquí?", ha respondido Magdalena Álvarez.”

Declaraciones como esta no favorecen el avance de mujeres verdaderamente competentes. El feminismo de cuota del actual gobierno debería superar ya el ciclo. Una vez demostrado que efectivamente, la mujer puede ser tan incompetente como el hombre, es hora de promover a personas como Cristina Garmendia o María Teresa Fernández De la Vega, que demuestran que la capacidad y eficacia no es cuestión de “género”.

sábado, 17 de enero de 2009

Heroísmo masculino


La serie de más audiencia en la televisión española, Aída, muestra cada semana una galería masculina que va desde la pusilanimidad, el cretinismo, el “landismo”, el machismo más cutre o el amaneramiento más grosero. En general, es el nuevo modelo “masculino” que nos presentas las comedietas españolas de hoy en día. Además, este patrón que ridiculiza al hombre por el hecho de ser hombre, lo importamos en series, supuestamente infantiles, como Los Simpson o Padre de familia. Por no hablar de la nueva publicidad, que nos considera inútiles crónicos a la hora de apretar el botón de la lavadora, o en un alarde de igualdad a la inversa, nos convierte en objetos sexuales, como en aquel anuncio de Coca Cola en el que varías mujeres babean ante el chico musculoso.

Es por ello reconfortante leer noticias como la siguiente, en la que un hombre aparece como héroe. Chesley Sullenberger (ver foto), piloto de un avión de pasajeros, logro salvar la vida de todos ellos realizando una arriesgada maniobra de amerizaje sobre un estrecho río. En esta acción, exhibió muchas de las cualidades masculinas positivas, hoy en día enterradas entre gracietas de “género”: control del estrés, estoicismo y frialdad ante situaciones de peligro, reflejos, capacidad de concentración, caballerosidad (no abandonó el avión hasta que el último pasajero estuvo a salvo), sacrificio en beneficio del bien común…ningún personajillo de serie española osaría mostrar estas cualidades.

Y termino lanzando las siguientes preguntas. ¿Por qué los hombres copan las profesiones de riesgo, que exigen muchas veces el auto sacrificio en aras de la protección de la sociedad?. ¿Por qué asumen los trabajos más ingratos, si se supone que son intrínsecamente egoístas, estructuralmente violentos y e incapaces del sacrificio?. ¿Un piloto de líneas aéreas o un cirujano deben ganar lo mismo que una azafata o una pediatra?. ¿Debemos establecer cuotas para que las mujeres asuman profesiones de riesgo?. ¿Deberían establecerse cuotas masculinas para aquellas profesiones que suponen un menor riesgo?. ¿Se subiría usted a un avión pilotado por una persona de cuota?.

jueves, 15 de enero de 2009

Machismo como parapeto I

El machismo se utiliza ya como parapeto de cualquier cosa que desagrade a una mujer, incluso a un proyecto de mujer.

Mi hija sin ir más lejos, si le reprendo con firmeza, me llama machista, si lo hace mi pareja, obedece sin rechistar. Y cuando me llama machista, simplemente lo hace como un lorito, como algo malo que presume, por lo que ve en TV, que forma parte del hombre. Las noticias y las comedietas costumbristas españolas, por las que afortunadamente ha perdido interés, proyectan la imagen del hombre "machista" y cretino que modela las consciencias de nuestras hijas (y, lo que es más alarmante, deja inermes a nuestros hijos).

El hecho de que colabore en las tareas domésticas, que vaya a buscarle al colegio, que sea yo quien hable con sus profesores y que haya asumido roles “femeninos” en mi casa no merma sus quejas hacia el machista de su padre, que le exige en los estudios lo mismo que a su hermano. En fin, lo mismo que me llama machista, podría llamarme fascista, otro término comodín hoy en día. Si es el precio que tengo que pagar para que no sea una mujer cuota el día de mañana, seguiré escuchando sus palabras con el profundo amor de padre que le profeso.

jueves, 8 de enero de 2009

El gobierno de los mejores

Leído hoy en El Mundo: "Hay gobiernos que nombran mujeres sin experiencia o calidad para altos puestos, y afirman que han dado un paso hacia delante en el progreso. El de Estados Unidos no es uno de ellos. Las mujeres de Obama están allí no sólo porque son mujeres, sino aún más porque tienen una vida de experiencia política." (Henry Kamen, historiador).

Barack Obama, presidente electo de EEUU, está decidido a formar un gobierno de los mejores. La situación de su país requiere, al igual que la española, de las mejores mentes. Barack Obama no va a tener un gobierno paritario por decreto, como el formado por Zapatero en sus dos legislaturas, en el que el "género" prime sobre las capacidades y experiencia como criterio de elección. Sin embargo, su gabinete estará formado por mujeres de sólida experiencia política y contrastados méritos para el cargo. Hillary Clinton, por ejemplo, diseñará su política exterior. Nancy Killefer, colaboradora de Bill Clinton, y con una dilatada experiencia como consultora, dirigirá el nuevo Departamento de Rendimiento, encargado de "eliminar lo que no necesitemos, lo que no funcione y mejorar las cosas que funciones", según palabras de Barack Obama. Conforme a los dos primeros parámetros, ministerios como el de Igualdad nunca verán la luz en un gobierno Obama. Janet Napolitano será responsable del departamento de Seguridad Nacional, Susan Rice, embajadora en la ONU...aparte de numerosos nombramientos femeninos de segundo nivel, que no saldrán en las fotos paritarias, pero que también ejercerán una poderosa influencia en la toma de decisiones de la primera potencia mundial.

Esa sangre nueva femenina contribuirá a revitalizar la imagen exterior de EEUU, tan necesitada de mejora tras el debacle Bush (curiosamente, uno de los miembros más importantes y valorados del gobierno ha sido mujer y afroamericana, Condolezza Rice).Los nombramientos femeninos de Obama tendrán responsabilidades reales y no cosméticas. Están ahí por sus capacidades, no por ser mujeres. Quizás la politica exterior con Hillary Clinton sea tormentosa, pero asumirá sus responsabilidades sin colgar a nadie de la catenaria, como nuestra Magdalena Álvarez. Janet Napolitano asumira con sobriedad y patriotismo la Seguridad Nacional, y es dudoso que en su labor prime la imagen sobre el contenido, a cuyo cultivo es tan dada nuestra ministra de Defensa.

En resumen, Obama conformará un gobierno formado por los mejores hombres y mujeres de su país. Debería tomar nota Zapatero cuando visite la nueva Casa Blanca.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Cooperación

Destaco estas dos preguntas y respuestas de una entrevista realizada a Edelmira Domenech en el suplemento de Salud de El Mundo (20/12/2008). Edelmira es académica y psquiatra infantil. En la entrevista hace un intersante análisis sobre la situación de la medicina española. Esta son las preguntas y respuestas que me han llamado la atención:

"P.- ¿Qué le parece la actual feminización de la medicina?
R.- Está mal hecha. Antes, en las facultades de medicina había un 5% de mujeres, mientras que ahora se ha llegado, incluso, al 80%. Está muy bien que la mujer haya accedido a estudiar, pero necesitamos que la proporción entre los dos sexos sea la misma que se da en la sociedad. Tenemos que pasar de la competitividad que todavía existe a una cooperación total. Las féminas sacan en bachillerato unas calificaciones más elevadas. Dado que la nota de corte para acceder a la licenciatura es alta, se quedan atrás muchos varones con vocación.
P.- ¿Cómo se puede lograr esa cooperación?
R.- Biológicamente hay formas de conducta diferentes en ambos sexos. Todos tenemos cualidades y defectos, y no todo es enseñado. Si se cooperara tendríamos un mundo más rico, pero aún es insuficiente el avance de la mujer. Para ello es esencial la educación de las nuevas generaciones. He tenido cuatro hijos y sé que es importantísimo formarlos, y esto tenemos que hacerlo los dos (padres y madres). Es una lástima que la sociedad se pierda todo lo que pueden aportar las mujeres."

Su respuesta a la segunda pregunta se aleja bastante del radicalismo de "género" y su constructivismo social. Interesante señalar también que el creciente fracaso escolar masculino que ella señala no impulse al Ministerio de Igualdad a tomar medidas compensatorias.

La entrevista completa.